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La Reconquista

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Alfonso VII muere en sierra Morena en 1157 con sus proyectos de conquista fracasados ante el empuje de los almohades. El reino cristiano quedó dividido, como era costumbre, en dos: Castilla para Sancho III y León para Fernando II. Luego, entre Alfonso VII de Castilla y Alfonso II de Aragón se repartieron las funciones.

Es decir, Castilla lucharía para quedarse con Andalucía y Aragón, con Levante. Pero no fue tan fácil. Tuvieron que esperar y reunirse castellanos, aragoneses y navarros para vencer a los almohades en Jaén, en las Navas de Tolosa, derrota que será casi definitiva porque los almohades se dividen y los castellanos aprovecharán para entrar en Andalucía y Murcia.

En 1214 los castellanos conquistan Segura de la Sierra. Sin embargo el control completo tardaría, porque parece que los musulmanes volvieron a conquistarla hasta que Fernando III se la entregó a la Orden de Santiago el 21 de agosto de 1241.


LA ORDEN DE SANTIAGO

Fue creada por unos pocos caballeros para proteger a los peregrinos que iban a Santiago. El rey Fernando I les concedió una serie de castillos con sede principal en Uclés.

La orden de Santiago tendrá, junto con el Arzobispado de Toledo, el papel fundamental en la reconquista de la provincia de Jaén, pero son los comendadores de Santiago los que se encargarán de administrar política, económica, religiosa y socialmente la Sierra de Segura.

En época de los Reyes Católicos, las órdenes militares poseían un importante patrimonio que les permitía mantener ejércitos privados. La Orden de Santiago terminó integrándose en el Consejo de Órdenes, creado por los Reyes Católicos, restablecido por Fernando VII y abolido por fin en 1931 con la II República.

Desde Montiel, los caballeros de la Orden de Santiago habían entrado en un buen momento económico, aprovechando la descomposición del reino de Murcia, y se van adentrando en la comarca. En 1235 conquistan Génave, Villarrodrigo, Torres de Albanchez. Torres está bajo la jurisdicción de Segura hasta 1552, año en que Felipe II la declara villa independiente.

Villarrodrigo lo fue en 1553, independizada también por Felipe II tras el pago de doscientos treinta y seis mil maravedíes. Y a Génave la independencia le costó setenta y cuatro mil seiscientos reales, donados por don Feliz Patino Buenache. Hornos fue arrebatado a Beni Hud por el maestre don Rodrigo Idáñez en 1239 y hecha villa en 1245 con la confirmación del Papa Inocencio IV en Lyon.

Segura de la Sierra, donde vivió Jorge Manrique, fue donada por Alfonso VIII a la Orden, de la que se conservan aún varias casas, la Casa Principal, Santiaguista, la de Morada y Tercia.

La misma plaza lleva el nombre de la Encomienda. En 1235 la Orden recibe los castillos de Chiclana, Torres y Hornos. En 1239, Alcaraz y Beas. Esta última fue permutada por el Canciller don Juan con la Orden y declarada villa el 3 de diciembre.

Benatae fue conquistada por Alfonso VIII en 1175 y declarada villa por Juan II en 1415. Las cesiones culminan con la de Orcera, que en 1285 pertenecía a la jurisdicción de Alcaraz, pasando en esta fecha a pertenecer a Segura de la Sierra por un privilegio de Sancho IV. La confirmación fue hecha por Alfonso XI en 1329.

Tras el pacto de Jaén (1246) Segura y su territorio no tuvieron un papel importante en la continuación de la lucha, ya que quedaban lejos de la frontera con el reino de Granada, aunque en 1342, Fernán Ruiz Tauste, comendador de Segura, comandó una expedición contra tierras granadinas aprovechando que el rey de Granada había ido a Algeciras.

Y en 1434 el alcaide de Segura, Juan Rodríguez, destacó en la conquista de Huéscar a las órdenes de Rodrigo Manrique, quien escribió su famosa carta al rey relatando los hechos.

También recibiría la zona algunas escaramuzas de saqueo por parte de los musulmanes de Hoya de Baza y de Huéscar hasta la caída del reino de Granada. En 1479 los musulmanes hicieron una incursión y se llevaron cautiva a gente de Orcera, Segura, Siles y otros pueblos.

Muchas de las torres que encontramos en nuestros pueblos, a veces incorporadas a las construcciones, eran para vigilancia. Imaginamos que los agricultores o ganaderos no estarían tranquilos sabiendo que en cualquier momento podían ser atacados.

Así vivirían dedicados a sus labores, pero dispuestos a empuñar el arma al menor toque de rebato de las campanas o a la mínima señal de humo avisando de la presencia de saqueadores. Por lo tanto era obligación del pueblo tener siempre la muralla en buenas condiciones. La Orden de Santiago multaba en caso de descuido.

Con la conquista de Granada por los Reyes Católicos desaparecen los conflictos fronterizos con lo que se eliminan las tensiones y los vecinos de la Sierra pueden dedicarse a su vida, que ni era fácil ni regalada. La paz adquirida trae consigo la explotación económica del área. Hay que distinguir entre repoblación, poblar un lugar donde hubo o hay población; y colonización, implantación de población totalmente nueva en lugares desiertos.

Restos arquitectónicos pertenecientes a la Orden: Casas de la Encomienda, Casas de la Tercia. En Génave una torre defensiva fue utilizada por la Orden como refugio; en la de la Puerta se puede ver la cruz de Santiago.