La serie de Televisión Española “El Hombre y la Tierra”, dirigida y presentada por Félix Rodríguez de la Fuente ha merecido considerada como una de las obras televisivas de mayor difusión debido a la capacidad profesional del centenar largo de técnicos que participaron a lo largo de los años en el empeño, pero no menos a la estrecha colaboración entre el equipo de rodaje y el ICONA, es decir el recién creado Instituto para la Conservación de la Naturaleza.
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El popular divulgador Felix Rodríguez de la Fuente contaba con la información de un descomunal colectivo humano compuesto por miles de guardas y centenares de ingenieros, así con las instalaciones que para el desarrollo cinegético se habían construido en lugares tan destacados como la Serranía de Cuenca o el Coto Nacional de Caza de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas.
Nada puede extrañarnos pues que a tales lugares se dirigiera la atención de Félix Rodríguez de la Fuente,
preocupado al mismo tiempo por la conservación de nuestras masas arboladas. En este aspecto no pasaba inadvertido el hecho de que el gran conjunto de montañas del este jiennense, albergaba uno de los bosques más amplios y profusos de la península ibérica.
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El hoy Parque Natural se convirtió por tanto en el destino de varios equipos de filmación, al tiempo que se preparaba uno de los más emotivos llamamientos al respeto hacia nuestros bosques. De ahí que sendos capítulos de la serie, como “Prisioneros del bosque” y los “Señores del bosque”, contaran con varias formidables secuencias obtenidas en Cazorla, Segura y Las Villas. Destaca de estos materiales la que podemos seguir considerando la mejor secuencia cinematográfica del celo de los ciervos comunes, la brama o berrea.
Las inmejorables condiciones de visibilidad y la enorme población de venados afincada en las orillas del Tranco de Beas, el gran embalse del alto Guadalquivir, permitieron captar con precisión y fuerza los empeños de los ciervos por reproducirse. |
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De similar rango y oportunidad resultaron los logros cinematográficos en torno a la Cabra Montés. De nuevo pudo grabarse el celo y los combates de los enormes machos, las cuitas de las cabras defendiendo a sus recentales del ataque del Águila Real o la ternura de las sesiones de lactancia.
La mencionada gran rapaz también protagonizó lo que es considerada por el público en general como la más inolvidable secuencia de toda la serie.
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En cualquier caso, los vínculos entre la obra, también escrita, de Félix Rodríguez de la Fuente y el Parque Natural son mucho más profundos.
Cuando en la actualidad contemplamos la profusión de espacios protegidos. Cuando son tantos los seguidores de las corrientes conservacionistas. Cuando nos amparan todavía las sombras de las arboledas no podemos olvidar que desde sus libros, enciclopedias, conferencias y documentales para la televisión el desaparecido divulgador no se limitó a darnos a conocer la intimidad de la Naturaleza, se convirtió en su mejor aliado y defensor. |
Para rendir homenaje al desaparecido FRF se ha creado esta ruta a lo largo del eje central del Parque. Su recorrido permite entrar en contacto con las principales manifestaciones de la Naturaleza de la Sierra de Segura. El recorrido parte del mirador que lleva el mismo nombre y está amojonado y salpicado de miradores que, dotados a su vez de paneles, permiten incrementar el conocimiento sobre lo que se está viendo a lo largo de un paisaje que FRF vivió y filmó.

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